I miss our love; I miss loving you; I miss feeling loved; I miss driving to see you; I miss our weekend nights; I miss the beginning when it was all exciting and new; I miss your voice saying to me, ‘what are you doing to me?’; I miss that look on your face; I miss waking up to your kisses on my face; I miss scratching your back even so tiredly, and having you scratch mine even though that’s not really my thing; I miss making traveling plans with you or even plans to just stay home and watch TV; I miss our breakfast mornings at Keke’s; I miss the excitement and impatience with which I drove three hours at night to come to your arms; I miss wondering if we were going to be able to survive it, instead of knowing we were not; I miss my happiness of just a year ago when we moved in together, and now look at us; I miss us, I miss us, I miss us.

Look at how we ended…

2016-2020 [2]

y ahora:
todo lo que me rodea me recuerda a ti. ¿cómo no extrañarte?
las paredes de esta oficina me recuerdan al primer día de este trabajo, tú apenas te habías mudado hace un mes a tu nueva ciudad, prometimos que intentaríamos mantener la relación a distancia.
me recuerdan a los días largos y aburridos cuando sólo quería que llegara el fin de semana para poder manejar 340 kilómetros para verte.
ahora llegan mis fines de semana y no estás tú.
y el otro día al caminar de mi carro a mi casa, recordé las veces que caminaba de mi casa a la entrada de mi urbanización porque allí me estabas esperando, emocionado por verme.
incluso estar en el gimnasio me recuerda a ti, el lugar donde nos conocimos [en persona].
incluso mi rutina me recuerda a ti.
cada uno de mis días son iguales al otro, al igual que antes, al igual que siempre; sólo que ahora en mi rutina no estás tú.
no llego a casa emocionada un viernes en la noche a preparar mi bolso para manejar hasta tu [nuestra] ciudad.
no me levanto un sábado en la mañana contigo a mi lado.
no me despierto los lunes antes que el mismo sol para manejar de vuelta a mi trabajo y llegar a las nueve de la mañana, odiando la distancia, deseando poder quedarme contigo un poco más.
y luego, al finalmente vivir juntos:
no llego a casa del trabajo para encontrarme contigo corriendo a mis brazos, emocionado por verme luego de nueve horas.
no me despierto los domingos en la mañana para prepararte un café y huevos revueltos.
ahora sólo me los preparo a mí.
no hago planes para viajar contigo, para experimentar nuevas cosas juntos.
volver a este lugar que tanto planeé por escapar me hace sentir extraña,
porque antes tenía planes bien claros y pautados de progresar. irme. buscar algo nuevo.
y lo obtuve; y así mismo se me fue.
ahora simplemente no lo sé.
no sé qué será de mi futuro.
es como si me hubieran arrancado todo lo que tanto luché por obtener; todo, todo… ido en un segundo.
con una última pelea.
y ahora te extraño en todos lados; porque todo me recuerda a ti.
ahora no sé qué es mío y qué es tuyo; todo se entremezcla.
y lo más desesperante de todo es esta montaña rusa de sentimientos donde un día estoy bien y al otro te extraño con toda mi alma;
o quizá sólo extraño ser feliz.

2016-2020

requirió más fuerza de la que creía, pero lo logré.
requirió darme el valor que me merecía y recordar que no existía para conformarme con migajas.
requirió poner en perspectiva mi situación, y entender que de ser una amiga quien estuviera pasando por esa situación, le diría urgentemente que escapara.
requirió volver al lugar que tanto deseé escapar en un principio, pero es ese lugar donde me aceptaron de vuelta con los brazos abiertos.
requirió aprender a perdonarme, aceptarme, amarme, enamorarme nuevamente de las cosas que una vez creí perdidas.
requirió llanto, dolores en el pecho y sentimientos agustiantes de vacío, de desesperanza, de desamor.
requirió recordar todos los ‘errores’ que perdoné; para saber que una y otra vez, sólo te dedicabas a menospreciarme.
requirió dejar atrás aquello por lo cual me sentía exitosa; mi propio lugar donde vivir, la universidad donde tanto luché por estudiar, mi ciudad llena de aventuras.
ahora toda esta distancia me deja preguntándome si alguna vez todo eso valió la pena.
requirió enlistar todo lo que quiero lograr en mi vida; y darme cuenta que ninguna de esas cosas necesariamente te incluyen a ti.
requirió gritos, soledad y torturarme, noche tras noche, cuestionándome por qué no se pudo dar.
pero ahora entiendo que lo mejor es lo que pasa.
ahora tengo tiempo para volver a enamorarme nuevamente de las cosas que una vez creí perdidas;
tiempo para mí.
requirió entender que cuatro años y medio no tienen por qué convertirse en una eternidad;
y que todas las cosas lindas que experimenté contigo también las puedo experimentar con alguien más.
quizás incluso sólo conmigo.

almas libres

Ayer, mientras malgastaba mi tiempo en Twitter – como siempre, me encontré con un tweet que me recordó algo que ya sabía, y sentía firmemente en mi corazón, pero que de alguna manera había olvidado. El tweet explicaba cómo no estamos enlazados a nada, ni a nadie, en esta vida, y cómo nuestras almas se volverían libres una vez que nos libráramos de esos lazos imaginarios que existían -sólo- en nuestras mentes. ¿No es mitigante, y liberador, y un alivio, tener tal conocimiento del desapego de nuestras almas? Sé que puedes pensar en al menos un par de cosas a las cuales te sientes “apegado”, especialmente cosas materialistas que te mantienen “atascado” a un lugar en específico. Algunas personas quizás se sienten atascadas, o apegadas, a un lugar debido a la casa que poseen. Algunas personas quizás se sientan enlazadas a una deuda debido a un carro el cual todavía deben seguir pagando por seis años más. Algunas personas quizás se sientan enlazadas a un trabajo, o quizá una ocupación, o una carrera, debido a las expectativas de los demás o los “qué pasaría si…”. Algunas personas quizás se sientan estancadas en una relación porque piensan que es mejor tener compañía, sin importar qué tan buena o mala sea, a estar solos. Algunas personas quizás no se sientan apegadas a una casa o un carro o un trabajo o una relación, pero quizás se sientan apegadas a su familia, sus amigos, o incluso sueños. Esos sueños que nos proponemos a nosotros mismos nos proveen un camino el cual seguir, así estamos un poco menos perdidos en esta montaña rusa de nuestras vidas humanas. Pero, esos mismos sueños también nos pueden cegar de otros caminos asombrosos, otras cosas maravillosas que podríamos hacer, porque estamos muy ocupados enfocándonos en los objetivos que nos otorgamos a nosotros mismos, y únicamente esos objetivos, sin tener tiempo ni energía para nada más. Cierra tus ojos y dite a ti mismo, siente dentro de ti, el desapego de tu alma. No estás enlazado a ese trabajo, o esa casa, o tu carro, o el lugar donde vives, o la persona con quien duermes, o incluso tus padres. Porque si de verdad lo quisieras, podrías vender todas tus cosas, renunciar a tu trabajo, distanciarte de todas las personas negativas, y refrescar tu alma en un lugar nuevo, ¿no podrías? No morirías si lo hicieras. De hecho, tu alma quizá se sienta más muerta debido a los lazos que has creado por ti mismo, que si te liberaras de esos lazos y te convencieras a ti mismo de que no tienes por qué quedarte aquí, haciendo lo que haces, teniendo lo que tienes, estando con quien estás. Nacimos sin nada, y moriremos sin nada. Y sí, es agradable sentir que perteneces a algún lugar. Es agradable cumplir esos sueños que te propusiste, comprar esa casa, comprar ese carro, obtener ese trabajo que siempre quisiste. Y siempre y cuando seas feliz, quizás esos lazos imaginarios no duelan tanto. Pero el momento en que algo se te es quitado, o el momento en el que te sientas estancado a algún lugar debido a tu miedo de desenlazarte, es el momento en el que desearás que hubieras sabido desde el principio cuán libre tu alma es. Porque lo es.

free souls

Yesterday, as I was wasting my time scrolling down Twitter – as always, I stumbled upon a tweet that reminded me of something I already knew, and felt deeply within my heart, but had somehow forgotten. The tweet explained how we are not bonded to anything, or anyone, in this lifetime, and how our souls would become free once we detached ourselves from these imaginary bonds that existed -only- in our heads. Isn’t it relieving, and freeing, and liberating, to have such knowledge of the nonattachment of our souls? I know you can think about at least a couple of things that you feel “bonded” to, especially materialistic things that keep you “stuck” into a specific place. Some people may feel stuck, or bonded to a place because of the house they possess. Some people may feel attached to a debt because of a car they still have six more years to finish paying off. Some people may feel bonded to a job, or even a title, or a career, because of the expectations of others or the “what ifs.” Some people may feel stuck in a relationship because they figure it’s best to have company, no matter how good or bad, than to be lonely. Heck, some people may not feel attached to a house or a car or a job or a relationship, but they may feel attached to their family, or friends, or even dreams. These dreams that we set for ourselves provide us a path to follow, so we are a little less lost in this rollercoaster of our human lives. But, these same dreams can also blind us from other amazing paths, other amazing things we could do, because we’re too busy focusing on the goals that we have set for ourselves, and those goals only, no time or energy for anything else. Close your eyes and tell yourself, feel within you, the nonattachment of your soul. You are not bonded to that job, or that house, or your car, or the place you live, or the person you are sleeping with, or even your parents. Because if you really wanted to, you could sell all your stuff, quit your job, distance yourself from all the negative people, and freshen your soul in a new place, couldn’t you? You wouldn’t die if you did. In fact, your soul might feel more dead because of the bonds you have created for yourself, than if you freed yourself from those bonds and convinced yourself that you don’t have to stay here, doing what you’re doing, having what you’re having, being with who you’re being. We were born with nothing, and we will die with nothing. And yes, it is nice to feel like you belong somewhere. It is nice to achieve those dreams you set for yourself, buy that house, buy that car, get that job you always wanted. And as long as you’re happy, perhaps those imaginary bonds won’t hurt that much. But the moment that something is taken from you, or the moment that you feel stuck in a place because of your fear of becoming detached, is the moment that you will wish you would’ve known since the beginning how free your soul truly is. Because it is. 

can we go back in time? I swear this time I’ll do it right.

Hoy sólo me queda el recuerdo de un pasado feliz y la esperanza de un futuro mejor. No puedo concentrarme en el presente, no cuando no me ofrece nada para satisfacerme. Recuerdo momentos en los que no estaba satisfecha con lo que tenía, en los que sólo podía enfocarme en el futuro, en los que no tenía nada de lo que hoy tengo y con tanto esfuerzo he conseguido… Momentos en los que no estaba feliz con la vida. Y hoy, mirando atrás, me doy cuenta de que esos fueron los mejores momentos para mí, porque aún sin tenerlo nada, tenía motivos para seguir. Hoy ya lo he conseguido (casi) todo, y aún cuando sigo trabajando por lo que me falta cumplir, no me siento satisfecha. Es como que quiero que el tiempo pase ya, y saltar al futuro cuando tenga eso que anhelo, pero al mismo tiempo, volver al pasado para volver a vivirlo todo nuevamente. Siento que, aún cuando tuve momentos donde disfruté mi vida, no lo hice lo suficiente por ser demasiado responsable y madura. Quiero regresar a mi juventud de antes, aprovechar más el tiempo, vivir, ser una adolescente y adulta joven normal. Conocer personas, más personas, no enfocarme en una relación por cuatro años que me ha dejado destruida. Quiero… Volver y adelantar, regresar al pasado, cuando creí que no tenía nada pero en realidad lo tenía todo: esperanza, motivación, sueños, expectativas.

how to be happy

-wake up feeling gratitude, genuine gratitude, every day
-make a list of all your blessings, instead of all your lacks, first thing in the morning
-drink some coffee
-watch the sunrise… or the sunset, whichever you prefer
-look at old pictures and reminisce happy memories
-if you are in a relationship: kiss them and hug them and make them smile. if you are single: remember that you don’t have to be in a relationship to feel loved, and you can receive the same kind of happiness from other relationships, such as family and friends
-eat some chocolate… or lots of chocolate… who cares?
-take a nice bubble bath
-shave, put some lotion, do your hair, wear some makeup… whatever makes you feel empowered
-remember what you have accomplished so far, instead of lamenting what you have yet to accomplish
-take beautiful pictures of the nature… or yourself!
-look at yourself in the mirror and remind yourself how powerful you are. not because of the way you look, not because of whatever amount of money you may have, not because of any title. but because you wake up everyday with determination

de esa casa de caracas

De esa casa ya no queda nada, sólo los recuerdos. No quedan las personas que antes allí habitaban, no quedan las ropas, no quedan los libros, ni los adornos que la convertían en hogar. Esa casa ya no es hogar. De esa casa sólo queda una nostalgia, queriendo visitarla a ver si así consigo sentirme en familia nuevamente. De esa casa sólo quedan los recuerdos de cuando nos reuníamos en familia en las mañanas a tomar el desayuno y una taza de café. No queda ni el sonido de la voz de mi abuela con su acento portugués, ni las sillas en el balcón donde solía sentarme a ver la vida de la ciudad. Sólo quedan las memorias de cuando festejábamos las navidades y el año nuevo, los cumpleaños, las vacaciones. Una visita a la montaña y recorrer las calles, los parques, las playas cercanas. Sólo queda el recuerdo del miedo que sentía cuando escuchaba un sonido fuerte, sin saber si se trataba de alguien celebrando o muriendo. Sólo quedan las ganas de volver, así sea por un día, a recordar cómo se veía, cómo me sentía de niña. Siete años ya y quién sabe si algún día la volveré a visitar. De esa casa sólo quedan las memorias del miedo; a veces pensaba que estaba un poco embrujada. Sólo queda saber que en algún lugar estará esa taza que tanta gracia me hacía, aquella que siempre adornaba la vitrina de la sala de comedor. Sólo queda el recuerdo de cómo me asustaba usar ese ascensor, y cómo sonaba el carrito de helados que se paseaba por la ciudad. Sólo queda la ducha pequeña, muy pequeña, el cuarto que antes solía ser de mis abuelos, el de mis tías, el de mi tío. Queda el recuerdo de las peleas que allí ocurrieron, el viejo aroma de unas arepitas recién hechas. De esa casa de Caracas sólo queda la melancolía. Y quién sabe si aún quede la tiendita de abajo, donde comprábamos dulces y las cosas básicas para comer. De esa casa… Sólo queda saber que aún dejando tu hogar, tu hogar nunca te deja a ti.

evanescent

I start to lose myself the more I rely on you
The more I need your words, your touch, your warmth to feel good
It’s like I don’t exist if you don’t acknowledge my existence
And I start to feel lonely, so lonely
Because I have distanced myself from everyone else
Everything looks boring, grey and dull
The future doesn’t seem interesting…
The future just looks like something else I have to put up with
And I do all this stuff to ignore my hollowness
I do, I work, I study, I spend
I work out, I watch, I talk to you
And I feel so complete when I’m there in your arms
But how long will it last?
How long will this last?
I question myself
I don’t want to know how I will feel when you get tired of me
I don’t want to know how I will feel when you leave me

Yesterday… Some of your shoes weren’t there. And for a second I thought you had packed to leave someplace else. If I feel such sadness just from a quick thought, how will I feel when it actually happens?

2010-2020

At age thirteen
I was falling in love for the first time
With a guy who later fell in love with someone else
I had a taste of heartbreak,
And disappointment,
And hatred towards myself
At age fourteen
I knew what it felt like to be touched
Hugged and kissed, but the guy who kissed me
Didn’t know how special it made me feel
After all, I wasn’t the only one
Feeling his arms around me
His lips pressed on my neck
At age fifteen
I was depressed most of the time
Stuck between my feelings for two different guys
But none of them loved me
None of them saw me
And each and every day that passed
I hated myself a little more
I couldn’t stand my own reflection
And my family had begun to disintegrate
I felt alone, unwanted and unloved
At age sixteen
I could finally say bye to that empty place
Where I felt I didn’t belong
I was different from everyone else,
So quiet,
So shy
And everyone wondered if there was something wrong with me
I moved countries, I became a little more free
But I was also so confused
I didn’t know what to do
At age seventeen
I moved countries once again
But I felt so pressured
To do something with my life
Go to college, get a job
Help around or else you’re useless
Be home most of the time, find depression once again
(Did it ever leave me?)
Until I found a new place
But it also left me soon enough
Go to parties, get a little drunk
See my sister getting kissed by the guy I liked
And hating myself cause it would never be me
Cause I wasn’t pretty enough
I wasn’t skinny enough
At age eighteen
I discovered body positivity and self love
It was all I ever needed
To accept myself, to change myself
I started to like the way I looked
It was freeing
It was liberating
It was the beginning of something new
And I found so much new attention
And praises from people
Who would’ve otherwise never see me
At age nineteen
My family and I, together once again
I found love and lust
Heartbreak and stability
I was touched, I was kissed
I felt freedom
I felt accomplished
It was the beginning of the best years of my life
And I started wondering
Maybe all I have suffered has been worth it after all
At age twenty
I discovered what it was like to hate the distance
I changed jobs, did a lot of road trips
To see the guy I loved
Waking up at 5 am on mondays
To drive back home to work
And hating that I could only see him twice a month
But it was all a matter of time
Commitment and sacrifice
At age twenty-one
I could finally legally drink
But it didn’t matter much to me
His kisses were sufficient enough
To take me to another place
I started college again
I made plans for my future
To be more independent
To be more free
To be more me
At age twenty-two
I accomplished so much
It makes me a little nostalgic
Graduated and moved cities
Said bye to living with mom
But nothing is perfect
I started disliking myself… again
I wanted to go back to being eighteen
Perhaps growing up isn’t what I really wanted
Perhaps growing up isn’t what I really need
At age twenty-three
I’m wondering if I will ever feel satisfied
With everything going on in my life
A little scared of getting older,
And never going back to loving myself
Really loving myself
No matter what
And despite it all